"NO ME RESIGNO A QUE, CUANDO MUERA, SIGA EL MUNDO COMO SI YO NO HUBIERA VIVIDO".
No se ni como empezar a escribir esto. Tengo una mezcla de sensaciones que se resumen finalmente en una frase: "Vaya una puta mierda de lluvia"...
Comienzo por el principio. El vuelo, largo, cansado, horroroso. Hace escala en San José de Costa Rica. Allí llueve como si no lo hubiese hecho nunca. Jarrea. En principio no hay noticias que nos informen de que no podamos salir para Ciudad de Guatemala. Con media horilla de retraso, pero el vuelo hacia La Aurora parte, y en cierto modo me alivia. Cuando falta media hora para llegar a nuestro destino, el comandante del avión nos comunica que vamos a aterrizar en San Salvador porque en el aeropuerto de Ciudad de Guatemala está cayendo la de Dios y lo han cerrado. Cabreo monumental de todo el pasaje, yo de los que mas. Como tres horas despues nos comunican que finalmente el avión tiene programada su salida para las 21.45 h. Llegamos a Guatemala a las 22.50 h. porque, como no, se ha retrasado en la salida. Me espera Roberto de la Asociación en el aeropuerto y me lleva a La Antigua. Antes le pido que pare en una gasolinera para tomarme una Gallo. Llegamos sobre la una. Hablo con Roberto en la puerta del hostal mientras me fumo un cigarro y antes de irme a dormir.
Y ahora viene lo bueno. Me dice que la situación en el interior hacia el Lago Atitlán es bastante complicada, que ha caido un cerro sobre la carretera que lleva a los pueblos del lago, debido a la cantidad de lluvia que absorbió, que hay muertos en Quetzaltenango y que probablemente no arreglen la situación de las comunicaciones hasta final de mes. Tocate los cojones¡¡¡¡ Me voy a la cama deseando que mañana (por hoy) no amanezca lloviendo. Duermo unos tres cuartos de hora porque tengo un "jet-lag-azo" que te cagas y asomo el morro por la ventana del hostal. Sigue lloviendo.
Total, que hablo con Roberto y me dice que buscamos otro proyecto cerca de La Antigua porque me aconseja y casi me pide que no viaje al Lago Atitlán. Las autoridades guatemaltecas han aconsejado no conducir por las carreteras del interior por el elevado riesgo de que un alud te haga la raya enmedio. Y aquí estoy, en una cafetería cerca del Parque Central de La Antigua, tomando un te verde y dos galletas de avena, y esperando para ir esta tarde a Jocotenango (a 2 km. de La Antigua) y acoplarme al proyecto que tienen allí.
En fin, cuando tenga alguna foto interesante y no me salgan por la boca solo sapos y culebras, volvere a colgar algo. Mientras tanto, os tengo informados.
Besos para ellas y abrazos para todos.
El destino es caprichoso,pero quizas sea mejor asi.Quizas la gente de ese nuevo sitio necesite mas tu ayuda...Sabes que siempre hay una razon para todo lo que nos sucede,aunque a veces tardemos en descubrir el motivo.Estoy convencida de que vas a disfrutar como nunca.Mucho animo en tu aventura...Igual con tanta lluvia regresas con un melenon impresionante(dicen que el agua de lluvia hace crecer el pelo).Idoia
ResponderEliminar